Estás a punto de embarcarte en un viaje de lo más goloso. Una receta sencilla pero deliciosa: ¡los huevos de chocolate rellenos! Estos pequeños tesoros de repostería son una alternativa perfecta a los clásicos huevos de Pascua: ya sean un delicioso regalo casero, un dulce para disfrutar al final de la comida o una merienda, los huevos de chocolate rellenos son un capricho delicioso que contentará los paladares de grandes y pequeños.
¿La mejor parte? ¡Son tan fáciles de hacer que te preguntarás por qué no los has hecho nunca antes! Con nuestros utensilios de cocina, la preparación de los huevos de chocolate rellenos será un juego de niños. Así que, ¡ponte el delantal, enciende el horno y prepárate para asombrar a tus invitados con estos dulces irresistibles!
Paso 1: preparamos los huevos de chocolate
Necesitarás:
- Chocolate negro
- Chocolate blanco
- Manga pastelera
- Un molde de policarbonato para huevos
- Empieza limpiando los moldes de los huevos con un paño suave.
- Atempera 2/3 del chocolate blanco en el microondas. Cuando esté blando, remueve el chocolate hasta que alcance una temperatura de 40–42 °C.
- Añade el chocolate restante poco a poco y sigue removiendo hasta alcanzar la temperatura de precristalización de 28 °C.
- Vierte el chocolate fundido en una manga pastelera y forma lunares en los moldes de policarbonato para huevos. El chocolate sobrante lo mantendremos a temperatura en la mini Meltinchoch de Martellato.
3. Atempera el chocolate negro del mismo modo: alcanza una temperatura de fusión de 45–50 °C y una de precristalización de 30 °C.
4. Vierte el chocolate negro en el molde (esta será la cáscara), da unos golpecitos al molde para quitar las burbujas que puedan quedar y dale la vuelta para eliminar el exceso.
5. Una vez que el chocolate se haya enfriado, vierte el chocolate blanco del mismo modo: quita las burbujas y dale la vuelta para eliminar el exceso.
¡Ya tenemos la cáscara de nuestros huevos bicolor!
Paso 2: preparamos el relleno
Para el relleno necesitarás:
- 125 g de chocolate con leche
- 100 g de granillo de avellanas tostadas
- 30 g de amaretti di Saronno triturados (galletas italianas de almendra)
- Prepara el almíbar hirviendo 123 g de azúcar con 100 ml de agua.
- Extiende una fina capa de granillo de avellana sobre una superficie forrada con papel de horno.
- Una vez frío, rocía un poco de almíbar sobre el granillo de avellana y carameliza la mezcla durante 10 minutos a 150 °C. Deja enfriar.
- Atempera el chocolate con leche, incorpora el granillo caramelizado y remueve con cuidado. Por último, tritura los amaretti di Saronno y añádelos a la mezcla.
- Cuando el relleno esté bien homogéneo y amalgamado, con la ayuda de una cucharilla, introdúcelo dentro de las cáscaras de los huevos.
Paso 3: preparamos la ganache blanca y cerramos los huevos de chocolate rellenos
Para la ganache blanca necesitarás:
- 120 ml de nata fresca
- 20 g de dextrosa (o azúcar glas)
- 15 g de miel de acacia
- 25 g de yema de huevo
- 200 g de chocolate blanco
- Lleva la nata a ebullición en el microondas.
- En un bol pequeño bate las yemas de huevo y añade el azúcar.
- Cuando la nata haya empezado a hervir, viértela en la mezcla de yemas y azúcar. Cuece hasta los 83–84 °C.
- Filtra la crema con un colador fino directamente sobre el chocolate blanco.
- Tritura con una batidora de mano: en esta fase evita incorporar aire a la crema.
- Cuando la crema haya alcanzado los 29 °C, pon la mezcla en una manga pastelera y decora los huevos de chocolate.
¡Y hemos llegado al final! Cuando las mitades de los huevos de chocolate se hayan enfriado, y con la ayuda de la manga pastelera, extiende un poco de chocolate fundido por el borde de los huevos y une las dos mitades.
¡Tus huevos de chocolate rellenos están listos para servir al final de la comida o para envolver y regalar a tus seres queridos!
Blog a cargo de Enrico Gumirato, pastelero y formador